[FANFICS YAOI Y VERSIONES HETEROSEXUALES DE LOS MISMOS, ESCRITOS POR NIIUMMY SARANG]

Las siguientes son dos listas: la primera con enlaces ordenados a Fanfic Yaoi escritos por mí, Niiummy Sarang, los cuales se encuentran publicados en este blog, la razón por la cual se encuentran separadas de categoría es porque, si no te gusta el Yaoi (relación amorosa entre dos chicos/hombres, relaciones homosexuales que pueden incluir contenido sexual explícito entre los mismos. Puedes encontrar más información al respecto en Internet), te abstengas de leer alguno de estos fics.

Adicionalmente, existen fanfics Yaoi en los que he empezado a trabajar para convertirlos en Fanfics con personajes heterosexuales, de ahí a la segunda lista más abajo. El motivo por el cual he querido tomar esta iniciativa es porque quiero que todo público disfrute mis historias, y porque como adaptación, las dos historias en cuestión nunca son del todo iguales, por lo que siempre hay algo nuevo por leer y disfrutar.

De cualquier manera, espero que los disfruten! ❤ __ ❤

Please don’t Forget me

Between Heaven and Hell

Lost in Hell (Segunda temporada de Between Heaven and Hell)

Me enamoré de mi hermano el Pervertido

Sigo enamorado de mi hermano mayor (Segunda temporada de Me enamoré de mi hermano el pervertido)

 

Aquí la lista de Fanfics Yaoi convertidos a Novelas heterosexuales, escritos por Niiummy Sarang:

Lessons of the Devil (Fanfic KyuMin -Kyuhyun & Sungmin de Super Junior disponible en AMOR YAOI) Versión héterosexual: Lecciones de Maldad (Julian Casablancas -Disponible en Wattpad)

 

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Minientrada

Capítulo 21 [LOST IN HELL]

2018-06-24/26
Between Heaven And Hell
[Lost in hell]
CAPÍTULO 21
La noche había caído cuando Jaejoong condujo hasta la mansión Kim con la intención de hablar con su padre. Saludó a la abuela Suk Won, y después de una pequeña conversación de cortesía, le pidió a su padre que hablaran en la biblioteca del recinto.
–¿Por qué no llamaste para avisar que venías? –Shin Hyo sonrió –Deberíamos ir a cenar uno de estos días.
–Estoy ocupado, tengo mucho trabajo.
–Ya veo. –Deshizo su sonrisa hasta terminar haciendo una mueca. –Estás ocupado investigando cosas sin sentido.
–¿Cosas sin sentido?
–Sé lo que estás haciendo –negó con la cabeza –investigando a tu propio padre.
Jaejoong enarcó una ceja, ¿cómo era que un tema de alta confidencialidad era algo de lo que su padre estaba enterado?
–¿Cómo sabes eso? –Se animó a preguntar al fin.
–¿Sigues siendo tan ingenuo? ¿O acaso olvidas quién soy y cuál es mi posición?
Jaejoong sabía que aunque fuera el presidente del Senado, incluso para él eso era un tema confidencia, ¿qué tanto sabía Kim Shin Hyo?
–Estoy investigando un grave caso de corrupción que se extiende por todas partes…. y estás implicado, indirectamente por ahora. –Se encogió de hombros.
–¿Por ahora? ¿Qué insinúas?
–Papá…
–Adelante. Puedes investigar tanto como quieras, no tengo nada que ocultar.
–¿Estás completamente seguro de eso?
–¿Lo dudas acaso?
Jaejoong suspiró largamente, su padre siempre lo hacía sentir frustrado.
–¿Por qué llamaste tantas veces al juez Kang horas antes de su muerte?
El viejo enarcó una ceja. ¿Qué pretendía su hijo?
–Ya se lo dije a la Detective Niiummy, sólo algunas cuestiones personales, estaba preocupado por su salud. –Le restó importancia. –¿Pero eso qué tiene que ver contigo?
–Papá…
–Ya sea esto o aquello, deja de investigar cosas innecesarias y sin sentido. Me decepciona bastante que me veas como un criminal.
–Yo no he dicho eso.
–¿Ah, no? ¿Investigar a tu propio padre te parece poco?
–Eres tú quien está implicado.
–Basta, mocoso. Que no se te olvide con quién estás tratando. Y mejor prepárate para ser el sucesor de la Corporación Kim.
–Te lo he dicho antes y te lo diré hora: no estoy interesado en heredar esa corporación.
–¡Jaejoong!
–Sea lo que sea que estés ocultando, al final la verdad será revelada. Nunca olvides eso. –Sentenció, dándose media vuelta para finalizar la conversación.
–Seguramente es ese tipo Jung Yunho que te ha metido ideas en la cabeza ahora que ambos andan metiendo las narices donde no deben, ¿no es así?–Jaejoong se giró lentamente, encarando a su padre otra vez –nunca me gustó ese muchacho –seguía bufando Shin Hyo –nunca me gustó esa mirada suya tan altiva.
–¿Qué tiene que ver Yunho con esto?
–También te lo dije antes y te lo diré ahora: no quiero que te relaciones con ese tipo.

Aquel momento con el que siempre he soñado, ha sido partido.
Todos aquellos que pensé que se quedarían a mi lado…
Se han ido, y me han dejado solo. Dándome la espalda.
Estaba lleno de soledad y cicatrices, pero entonces, llegaste a mí.

Jaejoong quería decirle tantas cosas a su padre en ese momento, quería preguntarle por qué las firmas del señor Dae Shik estaban en documentos de sus propiedades y cómo lo había usado para sus fines corruptos, pero sabía que hacer aquello sólo podría entorpecer su investigación luego.
–Descuida –dio media vuelta nuevamente mientras se alejaba –esa persona y yo no estamos relacionados de ningún modo.
Y sin más, Kim Jaejoong abandonó el recinto y condujo hecho un lío hasta su apartamento, sin tener idea de que una vez se hubo ido, Shin Hyo hablaba con el Director Fiscal, el único Jefe directo de Jaejoong, un tipo que había cubierto muchos trabajos sucios para Shin Hyo desde hacía muchos años, y a causa de ello, había recibido la posición que tenía ahora.
–¿Cómo es que Jaejoong está investigando el maldito caso de corrupción del Senado? –Indagó, totalmente colérico en cuanto le respondieron del otro lado de la línea.
–Lo lamento, presidente Kim, pero fue algo que no pude detener.
–De todos los Fiscales… ¿tenía que ser él?
–No se preocupe demasiado, de todas maneras usted ha sido muy cuidadoso, él no será capaz de encontrar nada.
–Incluso siendo tan cuidadoso, él es mi hijo, no podemos subestimarlo.
–Haré lo posible por alejarlo de ese caso, pero recuerde que no hay mucho que yo pueda hacer porque fue el propio Director Hoon quién lo asignó a este caso.
Kim Shin Hyo apretó los dientes, sólo de escuchar ese nombre, sabía que ese era un hombre incorruptible y no podía luchar contra él.
Enojado, finalizó la conversación y marcó un nuevo número en su teléfono. Esta vez una voz joven se escuchó del otro lado de la línea.
–¿Sí, presidente Kim?
–Mantenme informado de cada paso del Fiscal Kim y la investigación que se proponen esos idiotas. Ni se te ocurra dejar nada por fuera.
–Descuide, presidente Kim, lo mantendré informado de todo.
Shin Hyo colgó y sonrió sombríamente, con la malicia que siempre lo caracterizó.

¿Podrías abrazarme?
¿Podrías tomar mi mano?
Te necesito, te necesito ahora.

***
Yunho se dirigía a su apartamento, cuando se dio cuenta de que un auto lo seguía, condujo como loco y finalmente se detuvo en seco en una zona poco iluminada, sacó su arma y se bajó del auto con la intención de encarar a quién fuera que lo siguiera. Pero al ver aquello, su persecutor simplemente aceleró y desapareció por el horizonte.
Jung Yunho resopló, esta no era la primera vez que lo seguían o intentaban lastimarlo, pero se prepararía como lo venía haciendo hasta ahora, no se dejaría intimidar en absoluto, y lo más importante: haría lo que fuera por mantener a salvo a Jaejoong.
***
A solas a fin, Jaejoong y Changmin charlaban tanto de la investigación que llevaban como de sus asuntos personales. Y finalmente el mayor le contó al más alto acerca de la conversación que había tenido con su padre:
–Pero hay algo que me pareció más extraño en todo esto… –remató.
–¿Qué es?
–Mi papá hablaba como si estuviera realmente muy al tanto de nuestra investigación, como si conociera detalles que sólo nosotros conocemos. El simple hecho de que estuviera enterado de nuestra investigación es sospechoso., ¿no lo crees?
Changmin hizo un gesto de extrañeza, y como si le leyera la mente al mayor, inquirió:
–¿Crees que hay algún soplón entre nosotros?
Jaejoong frunció el ceño, y finalmente apretó los labios.
–No lo sé, Min. Las probabilidades parecen altas.

Para así poder decirle a todos adiós con una sonrisa.
Por favor, ayúdame. Te necesito.
***
Se encontraban en la sala de Investigaciones del Departamento de Criminalística, una vez más Yunho, Changmin y Jaejoong, ahora junto a Hyunjoong, habían ido para aportar datos que podrían estar conectados al asesinato del juez Kang.
Tomando un pequeño receso, Woohyun miraba su móvil, totalmente emocionado.
–Wow, ¡mira, Niiummy! –Sacudió su teléfono y le mostró la pantalla a la castaña – ¿no son adorables estos gatitos?
La chica sonrió, y asintió con la cabeza. Sungjong y Yoseob también se unieron a la conversación, concordando en que los gatos en la pantalla de Woohyun eran realmente adorables.
–¿Deberíamos adoptar un gato? –Inquirió Nam haciendo un pequeño puchero.
–¿Deberíamos? –Repitió la Detective haciendo un gesto que a los chicos les pareció gracioso –hablas como si viviéramos juntos.
–¿Entonces deberíamos mudarnos juntos?
El evidente sonrojo en las mejillas de la menor fue cubierto por su entrecejo fruncido en una expresión de desdén.
–En tus sueños, Nam Woohyun, será mejor que te calles, o me harás pasar de Forense a Asesina.
Changmin, divertido, intervino entonces:
–Oye, Woohyun, no te pases con Niiummy, ¿qué clase de propuestas son esas?
–¿Qué tiene de malo adoptar un gato? ¡Son lindos! ¿No lo crees también, Fiscal Kim?
El aludido, que hasta ese momento había intentado no prestar atención a la conversación, miró de vuelta a los chicos, e inevitablemente su mirada se terminó cruzando con la de un Yunho que, en una esquina, trataba también de concentrarse en un folio de fotografías de la escena del crimen.
–Honestamente… amo los gatos –contestó al fin, aún mirando a Yunho, quien tampoco le quitaba el atisbo de encima –hace mucho tiempo tuve uno –volvió a mirar a los chicos –pero ahora no puedo por el trabajo y todo eso. No me siento capaz de comprometerme con una mascota de nuevo.
–No pensé que fuera de gatos, Fiscal Kim –se animó a señalar Yoseob con una pequeña sonrisa –yo prefiero los peces.
–¿Los peces? –Niiummy hizo un gesto de sorpresa –interesante… no cabe duda de que eres una rareza, Yang Yoseob.
–Niiummy… –Yunho pronunció su nombre con un tono de reproche, otra vez molestando al novato.
–De acuerdo, de acuerdo. Lo siento.
–A mí también me van más los gatos –aseguró Sungjong, retomando mientras miraba a Jaejoong – ¿cómo se llamaba el suyo, Fiscal Kim?
–YiYi –sonrió, sin saber que mientras tanto, el corazón de Jung daba un pequeño vuelco –y fue un regalo de alguien muy importante para mí, por eso también tenía un valor extra para mí. Ese pequeño gato especial…

Los pedazos de mis recuerdos…
Si los uno, pieza por pieza, momento por momento,
podrían llegar a darme tanta fuerza como tú.

Hubo un pequeño silencio, hasta que Woohyun volvió a llamar la atención.
–¡Entonces deberías adoptar de nuevo! Las mascotas siempre consiguen alegrar las vidas de sus dueños.
–¿Tú crees? –Levantó las cejas, divertido, mientras Woohyun asentía con la cabeza –Quizás lo haga en el futuro.
–Ah, por cierto, Jefe Nam –lo mencionó Niiummy, mientras el chico le dedicaba una linda sonrisa –necesito que me ayudes con algo.
–A ti te ayudo con lo que sea.
La castaña viró los ojos mientras Woohyun la seguía esperando sus órdenes.
Minutos después, Changmin estiró los brazos y se puso de pie, mirando su reloj.
–Es hora del almuerzo –declaró –y…
–Te mueres de hambre –completó Jaejoong.
–¿Cómo lo sabes, hyung? –Actuaba sorprendido – ¿Ahora lees mentes?
Jaejoong suspiró, negando con la cabeza.
–Tú no cambias.
–Por cierto, Jefe Kim –Niiummy se refirió a Hyunjoong, quien permanecía concentrado en unos ficheros – ¿alguna vez te han hablado del restaurante colombiano que está a dos calles de aquí –lo tomó del brazo cuando él se puso de pie, y comenzó a seguirla, incapaz de negarse – ¡es delicioso, tienes que probar su comida!
Hyunjoong se giró para mirar a Jaejoong, quien seguía sentado leyendo un archivo oficial.
–¿No vienes, Jae?
El aludido levantó la mirada y sonrió.
–Ya los alcanzo.
–Bien, te esperaré.
–Vale.
No supieron en qué momento, pero la sala quedó ocupada únicamente por Yunho y Jaejoong. Al saberse a solas con el menor, Jaejoong se puso de pie, sintiendo que podría empezar una nueva situación incómoda si se quedaba, pero cuando se dirigió a la puerta, notó que estaba bloqueada, y solicitaba un pin de seguridad para abrirse.
–¿Ahora qué le pasa a esto? –Golpeó el tablero que solicitaba el pin –¿pin de seguridad? ¿pero qué demonios…?
Yunho se acercó también, comprobando que en efecto la puerta había sido bloqueada. Entonces recordó cuando Niiummy le pidió ayuda para algo a Woohyun, y al recordar lo extraños que actuaron después, no le cupo duda que la chica era quién los había encerrado con ayuda del jefe Nam.
–Esa mocosa del demonio… –bufó entre dientes.
–¿Huh? –Jaejoong lo miró, curioso – ¿qué dijiste?
–Nada, nada –sacudió la cabeza –sólo hazte a la idea de que no podrás abrir la puerta porque sólo Niiummy y Woohyun conocen ese código porque son los Jefes de este Departamento.
–¿Y mi almuerzo…? –Hizo un pequeño puchero.
Yunho no pudo evitar sonreír ante la actitud del mayor, quien luego le miró extraño, pues desde que se habían vuelto a encontrar, no lo había visto sonreír estando a su lado.
–Lo lamento, pero tu almuerzo tendrá que esperar.
Jaejoong se resignó, sentándose de nuevo en el lugar de antes. Así, sin pensar demasiado, Yunho se sentó a su lado. Se quedaron en silencio, y Kim bajó la mirada mientras jugaba nerviosamente con sus pulgares.
–Escucha, Jaejoong –el mencionado se tensó al escuchar su nombre en los labios del castaño –sé que me he comportado como un imbécil y me he pasado de la raya. Solamente quiero ofrecerte mis más sinceras disculpas por todas las veces en las que te lo he hecho pasar mal. Ni yo sé qué me pasa.

Veré la televisión como si nada estuviese mal.
Dormiré en paz cuando aún no caiga la noche,
para no sorprenderme con lo que soy verdaderamente.

Kim Jaejoong le devolvió la mirada al fin, incrédulo, sintiendo cómo su corazón latía desaforado. Estaba sentado junto al chico siempre tranquilo, siempre dulce y calmo, quien alguna vez pensó que jamás podría romperle el corazón; esa misma persona ahora actuaba distante y frívolo pero en ese momento, al mirarle a los ojos, volvió a ver al mismo Jung Yunho del que se había enamorado muchos años atrás, aquel hombre que su corazón jamás olvidó.
–¿Qué dices? –La voz de Yunho, que sonreía ampliamente, lo sacó de sus pensamientos, y le extendió la mano –¿aceptarás mis disculpas?
Jaejoong observó la mano extendida del menor, y sonrió, estrechándola.
–Disculpas aceptadas. Pero no vuelvas a ser un imbécil de ahora en adelante, por favor.
–Prometido –espetó, poniéndose una mano en el pecho, como si jurara solemnemente algo –yo, Jung Yunho, ya no seré un imbécil con Kim Jaejoong.
El más bajo rió divertido al ver las expresiones faciales de Jung, y asintió con la cabeza.
–Oh, ahora que lo recuerdo, mi abuela dijo que quería verte a ti y a Changmin, y que estaban invitados a almorzar cualquier día de estos.
Yunho frunció el ceño y plegó los labios, con un gesto gracioso.
–¿Almorzar en la mansión Kim?
–Ajá. Irás, ¿verdad?
–En tus sueños, Kim Jaejoong.
Al principio, el Fiscal entreabrió los labios, como confundido, pero luego empezó a reír al ver las muecas de Yunho, que le daban a entender que era una broma más, como las que se hacían antaño.
***
En el restaurante, Hyunjoong se inquietó al ver que Jaejoong no llegaba, ¿se habría quedado con Yunho para que éste otra vez le amargara el rato?
Se puso de pie con la intención de regresar a buscarlo, pero Niiummy lo detuvo.
–¿A dónde crees que vas? Ya traen nuestros pedidos.
–Jaejoong no llega todavía.
–Seguro está concentrado en el fichero que tiene –espetó Changmin, abriendo los ojos como platos cuando en ese instante trajeron los platillos que habían ordenado. –Oh… luce delicioso…
–Ni se te ocurra irte, Kim Hyunjoong –advirtió Niiummy Sarang

–Además, Jaejoong hyung no es ningún niño –comentó Shim, soplando la sopa que le habían llevado antes de empezar a probarla –sólo disfruta tu comida.
Sin poder rebatir, el rubio suspiró largamente y volvió a tomar asiento.
–¿Cómo es que se llama esta sopa, Niiumm Sunbae? –Inquirió Yoseob, con un pequeño puchero y su carita de curiosidad.
–Ajiaco –sonrió –mi favorito en todo el mundo.
***
Jaejoong frunció el ceño e hizo un pequeño puchero.
–¿Qué pasa? –Indagó Yunho, interesado.
–Es que realmente quería ir a ese restaurante, Niiummy siempre dice que la comida colombiana es increíble y yo quería probarla hoy al fin… –suspiró –ah… esto es muy triste, de verdad.
Yunho dejó escapar una pequeña risita.
–Interesante manera de decir que odias haberte quedado encerrado conmigo. –Fingió seriedad.
–Oye, yo no dije eso.
El detective volvió a reír, ahora por causa de las adorables expresiones del mayor.
–Como sea… un día de estos iremos a ese restaurante.
El pelinegro lo miró, totalmente incrédulo.
–¿Hablas en serio?
–Claro, ¿por qué no? Todos han probado esa deliciosa comida por recomendación de Niiummy que está obsesionada con todo lo colombiano, ¿por qué no la probarías tú también?
La sonrisa de Jaejoong se debilitó de a poco pero trató de mantenerla para que Jung no notara nada extraño en su comportamiento. Erróneamente seguía pensando que él y Niiummy mantenían un romance y eso no lo dejaba en paz. Sin embargo, ahora se sentía más tranquilo ya que sintió que, si Yunho no estaba su lado, al menos debía estar junto a alguien bueno, y pensaba que Niiummy era esa clase de persona. Así era su amor, un amor real, sin orgullo ni pretensiones, totalmente desinteresado e incondicional.
Y aunque sus sonrisas realmente estaban condenadas a convertirse en lágrimas y estaban conviviendo con el enemigo sin saberlo, aún podían seguir juntos, caminando en el infierno.

Me iré de viaje hasta hartarme de ello.
Ocasionalmente le agradeceré a los extraños con una mirada.
Para que aquellos lados de mi personalidad, no se escondan más.
Te necesito.
Kim SungKyu – I need you
2018-06-27